Los períodos de la minería en Erzgebirge de un vistazo

La riqueza mineral y la minería, como base de ella, dieron a Erzgebirge su nombre y crearon las bases para que la región, tanto del lado sajón como del bohemio, se desarrollara como una de las más importantes de Europa Central desde el punto de vista económico y cultural, pero por momentos también desde el político.  La industria minera ha dado forma a lo largo de siglos, al paisaje y la cultura de la región. Influyó no sólo en el desarrollo económico y cultural de los estados de Sajonia y Bohemia, sino que también tuvo influencia en otras regiones mineras a nivel nacional e internacional.

Hasta el momento, se pueden detectar seis períodos de la minería entre los siglos XII y XXI, que muestran una historia de más de 800 años y su importancia en el desarrollo del paisaje cultural montano.

El primer período de la minería: el comienzo de la minería (1168-1450)

La primera colonización campesina de las entonces Montañas de Bohemia (Böhmisches Gebirge), los bosques de Bohemia (Böhmischer Wald) o Miriquidi (Dunkelwald), en el hoy denominado Erzgebirge (Erzgebirge), se produjo a mediados del siglo XII.

Entre 1156 y 1162, el Margrave (Markgraf) Otto von Meissen (1125-1190) hizo talar los bosques en los valles de los ríos Mulde y Striegis de Freiberg, y construir varios asentamientos  (Waldhufendörfer) para el monasterio Altzelle, entre ellos, Tüttendorf, Berthelsdorf y Christiansdorf. En 1168 se descubrió mineral de plata en Christiansdorf. Este descubrimiento provocó un "Berggeschrey" (noticia de hallazgo de material) que se extendió rápidamente.

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El Margrave luego obtuvo nuevamente las tres aldeas y adquirió el derecho de regalías para poder disponer por sí mismo de todo lo que existía en el territorio, en realidad, los recursos naturales que  subyacían al derecho real de regalías, entre ellos, la plata.

La noticia de la prometedora riqueza de los hallazgos de plata atrajo a Erzgebirge a numerosos mineros, principalmente del sur de Alemania y de Harz, y tras ellos, comerciantes, artesanos y sus familias.

La garantía de libertades particulares para los mineros, tales como, entre otras cosas, la libertad individual y la exención de varios tributos y servicios, promovieron adicionalmente la afluencia de población. Sobre todo, la "libertad minera" (Bergfreiheit), introducida por el Margrave Otto provocó una afluencia de mineros experimentados.

A todo el mundo se le permitió el cateo del codiciado mineral de plata y todos podían obtener una autorización para extraerlo a cambio del impuesto correspondiente. Sin embargo, la plata extraída y elaborada sólo podía ser vendida a la fábrica de monedas del Margraviato.

Debido a la ola de inmigración, el antiguo asentamiento campesino de Christiansdorf se desarrolló hasta convertirse, en el lapso de dos décadas, en la ciudad altomedieval de Freiberg, que durante siglos fue la ciudad más grande y poblada de Erzgebirge.

El "ius fribergensis", la famosa legislación urbana y minera de Freiberg, mencionada por primera vez en 1233, adquirió a partir de 1307 gran importancia para Erzgebirge. ahora en forma escrita. En 1267, en el "Libro de Minerales" (del fraile domínico Alberto Magno), la plata de Freiberg fue calificada como la "mejor y más pura".

La minería de Freiberg es la más antigua, según documentos, y la más importante de Erzgebirge. Sin embargo, en una etapa temprana, parcialmente en paralelo y de forma independiente, también se inició la minería en otros lugares en Erzgebirge, como por ejemplo, en Dippoldiswalde, una ciudad montana del siglo XII.

En el siglo y medio siguiente, la minería se extendió al lado norte de Erzgebirge. En 1387, se hizo la primera mención de una mina en la posterior zona de Brand-Erbisdorf. Otras zonas mineras se han desarrollado también en Nossen y Hohen Forst en los alrededores de Schneeberg.

A la minería de plata, le siguió más tarde, en los siglos XIII y XIV, la de estaño, a ambos lados de Erzgebirge. Están documentadas la explotación de estaño en Ehrenfriedersdorf, en  1293, y en Graupen (Krupka), en 1305. El estaño de Erzgebirge influyó decisivamente en 1241 en el mercado de metales de Colonia (Köln), muy importante en Europa. El yacimiento de estaño más importante de este período fue, desde 1436, el de "Zwitterstock" de Altenberg.

Este yacimiento de estaño se desarrolló a lo largo de los siglos hasta llegar a ser uno de los más importantes en Europa. Durante este primer período de 1168 hasta mediados del siglo XV, también comenzó la extracción y procesamiento de minerales de cobre y hierro en toda la región.

El segundo período de la minería: Fundación de ciudades y período de apogeo (1450-1620)

Desde mediados del siglo XV, la búsqueda de mineral de plata se expandió a las zonas del suroeste de Freiberg y produjo una reactivación de la producción de plata en Erzgebirge.

Otros depósitos abundantes de plata fueron descubiertos en 1470 en Schneeberg, en 1491-1492 en Schreckenberg, actual Annaberg-Buchholz, y 1516 cerca de en St. Joachimsthal (Jáchymov), en la parte bohemia de Erzgebirge. En corto tiempo, se inauguraron muchas nuevas minas, produciendo un impulso que hasta ese momento no tenía parangón en Erzgebirge.

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Como consecuencia de la creciente actividad minera, surgieron en Erzgebirge, en las cercanías de los yacimientos minerales recientemente descubiertos, nuevas ciudades mineras, muchas de ellas, de forma planificada. Se incluyen, entre otras, ciudades mineras tan importantes como Schneeberg, Annaberg, Marienberg, en el lado sajón, o la ciudad montana de Platten (Horní Blatná), en el lado bohemio.

En total, en el transcurso de pocas décadas, se crearon cerca de 30 ciudades mineras en Sajonia y alrededor de 20 en la parte bohemia de Erzgebirge, con lo cual la zona de Erzgebirge se desarrolló hasta llegar a ser una de las sierras más densamente pobladas de Europa, con una cantidad única de ciudades montanas a nivel mundial.

Estas ciudades, dotadas de una serie de privilegios (por ejemplo, los derechos de mercado, elaboración de cerveza, taberna y sacrificio de animales) atrajeron, además de mineros y sus familias, artesanos y comerciantes, así también como artistas y académicos.

Especialmente las ciudades mineras más grandes como Freiberg, Annaberg, Marienberg,  Schneeberg o St. Joachimsthal (Jáchymov) no se desarrollaron solamente como centros  económicos, sino también intelectuales, científicos y culturales, donde se erigieron muchos magníficos edificios religiosos y seculares.

Pero no sólo la creación y el rápido desarrollo de nuevas ciudades mineras es característico del segundo período importante de la historia minera de Erzgebirge. La incorporación de nuevos depósitos de minerales en la parte superior de Erzgebirge fue acompañada por la introducción de nuevas tecnologías mineras que permitieron extracciones a mayores profundidades. Por esta razón, las inversiones en la minería de comerciantes, barones y duques ganaron más y más importancia.

El aumento de las entradas de capital llevaron a la intensificación de la actividad minera y el descubrimiento de nuevas ricas vetas. En primer lugar, la inyección de capital permitió la construcción de máquinas y el empleo de las nuevas tecnologías, por ejemplo, máquinas de extracción, elevación y elaboración que permitieron una explotación más profunda de los depósitos de mineral, incluso en condiciones difíciles.

Sobre todo, las técnicas de extracción y de gestión hidráulica hicieron, después de 1470, avances significativos, mientras que el trabajo en el terreno, en comparación con los siglos anteriores, no cambió mucho.

La plata extraída en Erzgebirge era acuñada y convertida en monedas más tarde en las fábricas de monedas de Freiberg, Annaberg, Buchholz, Schneeberg, St. Joachimsthal (Jáchymov) y después, en Dresde. Sobre todo, el "Joachimsthaler", acuñado en St. Joachimsthal (Jáchymov) por el Conde Schlick desde 1519/20, ganó importancia para sistema monetario europeo y mundial.

No sólo en las ciudades montanas surgieron en esta época muchos edificios representativos en base a los ingresos de la minería en el Erzgebirge, sino también, por ejemplo, en Sajonia, desde 1471, el Castillo de Albrecht en Meissen, o desde 1568, el pabellón de caza de Augustusburg.

A mediados del siglo XVI, la minería de Erzgebirge había alcanzado tecnológica y económicamente una posición de liderazgo a nivel mundial y la región se había convertido en el centro de la minería de Europa Central. La minería intensiva del siglo XVI llevó al cambio de nombre del hasta ahora "Bosque de Bohemia" (Böhmischer Wald) en el de "Erzgebirge". El término fue utilizado por primera vez en los archivos de la minería en 1527.

Además del mineral de plata, cuya producción en la década de 1530 llegó a su punto máximo, en Erzgebirge se extrajeron y procesaron, en los siglos XV y XVI, otros minerales, tales como  estaño, cobre, hierro y cobalto.

El inicio de la segunda fase de la minería se asocia principalmente con un impulso de la extracción de estaño en el Erzgebirge oriental a ambos lados de la frontera sajona-bohemia. En Graupen (Krupka) se establecieron las primeras regulaciones mineras de la parte oriental del Erzgebirge checo.

En los años 1514 hasta 1518 se crearon regulaciones mineras conjuntas para Altenberg, Geising, Mückenberg y otras minas de estaño, que principalmente estaban dirigidas a Graupen  (Krupka).

En el siglo XVI, el epicentro de la explotación de estaño se trasladó a la parte occidental de Erzgebirge, donde después de haberse agotado los depósitos más pequeños, se comenzó con el desarrollo rápido de las nuevas zonas, especialmente en Hengstererben (Hřebečná), Platten (Blatná), cerca de Gottesgab (Bozi Dar) y otros lugares.

La parte bohemia de Erzgebirge se desarrolló, junto a Schlaggenwald en Kaiserwald como el mayor productor de estaño en la Europa continental. El estaño de Bohemia desplazó por momentos incluso a los suministros de estaño de las minas británicas. Las mayores cifras de producción se registraron en las décadas de 1550 a 1570, después disminuyeron.

El tercer período de Minería: La guerra y la reconstrucción (1620-1750)

La Guerra de los Treinta Años tuvo trágicas consecuencias para la economía y la sociedad en  Erzgebirge. Las ciudades montanas sufrieron la guerra de forma particular. Las grandes pérdidas se registraron principalmente por los saqueos.

Muchas ciudades se incendiaron durante la guerra (por ejemplo, Graupen, Kupferberg) o sufrieron graves daños(Freiberg, Joachimsthal). Muchas minas fueron  destruidas o decayeron debido a la falta de mantenimiento. La destrucción de las instalaciones mineras y metalúrgicas, así como el asedio y saqueo de muchas ciudades montanas durante la Guerra de los Treinta Años, llevó a la minería a un estado de virtual estancamiento en todo Erzgebirge.

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Especialmente para el Erzgebirge bohemio, que fue predominantemente protestante desde los años 20 del siglo XVI, la recatolización violenta de los Habsburgo desde 1620 significó un duro golpe. En última instancia, condujo a una división política, económica y cultural de Erzgebirge en una parte católico-bohemia y otra protestante-sajona, cuyos desarrollos, por lo menos hasta la década de 1650, tomaron caminos separados.

La reconstrucción del estado y la economía, que se inició pronto, se produjo, tanto en Bohemia como Sajonia, por entero bajo la bandera del absolutismo. Sólo en unas pocas regiones del Erzgebirge checo se puedo mantener la minería durante y después de la guerra. En las minas de estaño de Hengstererben se pudo continuar la extracción, aunque en menor medida que en el siglo XVI.

La minería subterránea de mineral de estaño en la vecina Platten, se limitó a un mínimo y se mantuvo predominantemente por la explotación de casiterita por lavado.

En general, la Guerra de los Treinta Años llevó a la minería en el Erzgebirge bohemio a una profunda y prolongada crisis, que se agravó por la pronta y masiva aparición de la contrarreforma.

La reacción fue la migración de muchas familias protestantes a Sajonia, como en Platten y ciudades vecinas, donde con el permiso del barón, a principios de 1654, fundaron la ciudad  más joven de Erzgebirge, Johanngeorgenstadt, directamente junto a la frontera con Bohemia. En Sajonia, como consecuencia del decaimiento general de la industria de la minería después de la Guerra de los Treinta Años, los mineros y sus familias a menudo recurrieron a otras ocupaciones.

En el Erzgebirge sajón, esto dió lugar a la aparición de nuevas industrias, más o menos relacionadas con la minería, como la fabricación de juguetes en la zona de Olbernhau-Seiffen, la tornería de serpentina de Zöblitz o la fabricación de pasamanería y encaje artesanal en las zonas de Annaberg y Schneeberg, que además de las materias primas de la región, aprovecharon la mano de obra existente.

Las habilidades y conocimientos especiales de los mineros formaron la base del desarrollo de un centro temprano editorial y de producción manufacturera en el Erzgebirge sajón.

Este desarrollo se benefició sobre todo de la la llegada masiva de exiliados bohemios, que  con sus habilidades y conocimientos mejoraron notablemente la estructura industrial del Erzgebirge sajón.

Éste impulsó también directamente la reactivación de la minería en el lado sajón, como muestran los ejemplos de la fundación de la ciudad de Johanngeorgenstadt (1654) o del sindicato "Zwitterstock zu Altenberg" (1663).

La producción de colorante azul en el Erzgebirge sajón tuvo desde 1635 un repunte significativo, que a consecuencia de la guerra entre 1625 y 1635 había sufrido la disminución de  suministro de cobalto. Hasta 1650 se fundaron las fábricas de colorante azul de Niederpfannenstiel, Jugel, Oberschlema, Sehma y Zschorlau (Talleres Schindler), que se unieron en 1694 como parte de un consorcio de fábricas de colorante azul y que alcanzaron una posición monopólica mundial, solamente quebrada en el siglo XIX por la elaboración sintética del colorante ultramarino (1828).

La fábrica de Schindler, en Zschorlau, continúa hasta hoy esta gran tradición de la producción de colorante azul en Erzgebirge - desde 1855, sin embargo, con el ultramarino artificial.

También en Sajonia, se superó gradualmente la crisis de la minería a finales del siglo XVII y a principios del XVIII, provocada por la Guerra de los Treinta Años bajo la bandera del  absolutismo. En 1702, se fundó en la Oficina Superior de Minería de Freiberg el fondo de becas para promover la formación práctica y científica de los funcionarios mineros sajones, de la cual, en 1765, surgiría la Academia de Minería (Bergakademie) de Freiberg.

No sólo en el distrito de Freiberg se pusieron en funcionamiento nuevas minas a fines del siglo XVII. En 1698, cerca de Aue, se pudieron incorporar nuevos yacimientos de caolín, que proporcionaron la base de materia prima para el desarrollo de porcelana de pasta dura europea por Johann Friedrich Böttger (1682-1719) y otros más en el siglo XVIII en Sajonia.

La plata y el caolín, que servían como materia prima para la fabricación de porcelana, contribuyeron significativamente a mantener los altos costos de la corte, así como también a financiar los amplios edificios y las colecciones de arte del Barón Augusto II  (1660-1733) en Dresde.

El cuarto período de la minería: la industrialización incipiente (1750-1850)

Después del declive económico de Sajonia en la primera mitad del siglo XVII, agravado por los estragos de la Guerra de la Guerra de los Siete Años, la producción minera en el Erzgebirge vivió un nuevo auge a partir de 1770.

En este cuarto período principal, la minería no alcanzó el rendimiento del siglo XVI, debido a la extracción de minerales más pobres, pero se produjeron nuevos impulsos cualitativos científicos y tecnológicos con la creación de la Academia de Minería de Freiberg en 1765, los que finalmente posibilitaron la transición a la era industrial.

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En las décadas siguientes se reorganizó toda la industria montana y metalúrgica. En primer lugar, hubo una modernización técnica de la minería. La fundación de la Academia de Minería de Freiberg contribuyó significativamente a que la extracción, el procesamiento y la fundición de minerales posean una base científica sólida.

Los minerales que anteriormente eran poco utilizados, como  bismuto, cobalto, níquel, zinc y uranio, ganaron importancia en este período. La minería permaneció en Sajonia como un factor económico inestimable.

Cuantitativamente, la minería sajona en el siglo XIX perdió importancia nacional e internacional, pero en importancia cualitativa, hoy todavía es símbolo de muchas innovaciones técnicas y avances científicos.

Se introdujeron nuevas tecnologías en los procesos de extracción y elaboración con base científica. El uso de técnicas optimizadas de extracción y de gestión hidráulica permitió una minería de mayor profundidad, y por lo tanto, un nuevo y distinto uso de los depósitos existentes.

Con la modernización técnica y el desarrollo de la infraestructura patrocinado por el gobierno,  tales como la construcción del Canal del Erz (Erzkanal) en la zona norte de Freiberg (puesto en funcionamiento en 1789) o la construcción de las galerías Stollns Roth Schönberger (1844-1877) para el drenaje de la zona minera de Freiberg, se hizo un intento de frenar el declive de la extracción de minerales.

No obstante, la poco rentable industria minera de Erzgebirge debía su existencia cada vez más a la intensa participación y al apoyo por parte del Estado de Sajonia.

Lo mismo puede decirse de la metalurgia de Erzgebirge, que se concentró en las dos ubicaciones centrales de Muldenhütten y Halsbrücken, cerca de Freiberg, después haber abandonado las plazas no rentables, como por ejemplo, Antonshütte en el Erzgebirge occidental.

En la Academia de Minería se desarrollaron nuevos métodos de fundición sobre la base de la investigación científica química, que pudieron aplicarse en la modernización de las metalúrgicas de plata estatales.

En Aue, en 1823,  se logró la producción de argentan (alpacca o alpaka), a partir de níquel, zinc y cobre. Una primera fábrica fue fundada para su producción en 1829, en Auernhammer.

En Aue, bajo la marca registrada "Alpaka" se produjeron en cantidades significativas utensilios de mesa y joyas. De esta manera, se pudo continuar la ya existente y tradicional producción de cuchillería con nueva calidad y en mayor cantidad.

Como una nueva rama de la minería sajona, en la primera mitad del siglo XIX, comenzó a desarrollarse la minería de carbón en las zonas periféricas de Erzgebirge en Plauenschen Grund, cerca de Dresde, y en las zonas de Zwickau y Lugau/Oelsnitz, sobre la base de la economía privada con el nivel técnico más moderno de esa época.

Esta rama se convertiría en una base importante de la industrialización que se estaba iniciando rápidamente en Sajonia. El desarrollo general de la industria de sajona, especialmente en ingeniería mecánica, tuvo directa influencia en la técnica utilizada en la minería y, a la vez,  la industria se beneficiaba de las tecnologías que allí se desarrollaban.

No es coincidencia que la primera locomotora construida por Richard Hartmann (1809-1878), en Chemnitz, se llamó "Glück Auf" (saludo minero), mientras que la máquina de extracción a vapor de la instalación de la Mina Alte Elisabeth en Freiberg, construida por el maestro de artes Brendel, fue construida por la empresa de ingeniería mecánica de Chemnitz Pfaff.

El quinto período de la minería: la liberalización de la minería (1850-1945)

El período siguiente de la minería de Erzgebirge en  Sajonia se caracterizó por los últimos  intentos de detener el ocaso de la minería, especialmente la de plata, que se venía anunciando durante  muchos años. En 1871, con el establecimiento del Imperio Alemán, fue introducido el patrón oro, lo que hizo decaer aún más el precio de la plata.

Por parte del Estado de Sajonia se trató de contrarrestar, o por lo menos demorar, este desarrollo a través de una reforma radical de la administración minera, así también como con la modernización organizativa y técnica.

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Para 1870, sólo en la zona de Freiberg trabajaban 5.000 mineros. Sin embargo, la finalización de las galerías de Roth Schönberger Stollns en 1877, las más grandes e importantes de Sajonia, que servían para drenar toda el área minera de Freiberg, no pudo detener el declive.

A pesar de todas las medidas, la minería siguió dando pérdidas. En 1903, por lo tanto, se tomó la decisión fundamental de desmantelar las minas de Freiberg, lo que llevó al cierre planificado de la mayoría de las minas hasta 1913.

Muy diferente, sin embargo, se desarrolló la minería del carbón en los tres grandes yacimientos de Sajonia, la que representó una base importante de la industrialización de Sajonia durante este período.

En el extremo norte de Erzgebirge, formaba parte de este desarrollo la cuenca minera de Lugau-Oelsnitz, con importantes minas como la Emperatriz Augusta, excavada en 1869/74, que desde el principio de la década de 1920 fue modernizada y, en consecuencia, aumentó considerablemente en su rendimiento.

La minería en el Erzgebirge sajón recién tuvo un nuevo resurgimiento con las pretensiones de autarquía de los nacionalsocialistas y el rearme de Alemania en la década de 1930.

Para este propósito, se fundó en 1937 la "Compañía Minera Sachsenerz" (Sachsenerz Bergwerks AG), que sirvió a la reanudación de la minería de metales no ferrosos en Freiberg y en otras áreas. Esto provocó la construcción de nuevas minas para la extracción de  minerales estratégicos, incluyendo varias refinerías de tungsteno, níquel y manganeso.

Para el final de la Segunda Guerra Mundial, tanto la minería de metales como la de carbón en Erzgebirge, tenían una gran importancia estratégica.

El comienzo de la quinta fase de la minería en la parte bohemia de Erzgebirge se define por varios acontecimientos importantes. En 1850, el estado se convirtió en casi el único operador en Joachimsthal, después de haber comprado a la ciudad la Mina Einigkeit (Svornost).

La reorganización posterior de la administración y la revisión de los equipos técnicos de las minas locales sentaron las bases para la explotación de minerales de plata, pero también para la minería de uranio, operada por primera vez a gran escala. 

Crucial para el desarrollo de la minería en Joachimsthal (Jáchymov) eran los minerales de uranio, que en la segunda mitad del siglo XIX, y también mas tarde, sirvieron para la extensa producción de colorantes de uranio que se hizo a partir de 1852 en una nueva fábrica, ubicada directamente en la ciudad y que hoy ya no existe. 

Otro importante salto de las minas de Joachimsthal se produjo cuando el físico francés H. Becquerel, en 1896, comprobó la radiación que emana de las sustancias radiactivas y M. Sklodowska-Curie, en 1898, con los residuos de la fábrica de colorantes de uranio de Joachimsthal aisló los dos nuevos elementos químicos, el polonio y el radio.

Las minas de Joachimsthal eran a principios del siglo XX, las únicas minas de uranio en el mundo. Tras el descubrimiento de los efectos curativos del agua radiactiva de mina, en 1906, en Joachimsthal, se creó el primer balneario de radio y radón del mundo.

El auge económico de las territorios bohemios, y por tanto también de Erzgebirge, se vio gravemente afectado desde 1914 a 1918 por la Primera Guerra Mundial.

La militarización de la industria durante el estallido de la guerra estuvo acompañada de una reactivación temporal de la explotación de minerales de tungsteno en Graupen y y Zinnwald, y de minerales de hierro y manganeso en Platten, pero en general, la economía sufrió enormes pérdidas debido a la guerra.

Después de la creación de Checoslovaquia, en 1918, se hicieron intentos para reactivar algunas minas de Erzgebirge, pero a excepción de la de uranio en Joachimsthal (Jáchymov),  la minería llegó a un virtual estancamiento.

El período sexto Minería: La minería en la era del socialismo (1945-1990)

Después de la Segunda Guerra Mundial, los yacimientos de uranio de Bohemia y Sajonia alcanzaron significativa importancia estratégica en relación al desarrollo de armas nucleares soviéticas. Inmediatamente después de la guerra, por lo tanto, se inició una intensa búsqueda de minerales de uranio en el Erzgebirge sajón.

La mayor parte de las instalaciones de minas de Erzgebirge, que permanecieron relativamente intactas durante la guerra, se puso, después de 1945, bajo la administración de la Administración Militar Soviética en Alemania (SMAD), que empezó la búsqueda de yacimientos de mineral de uranio a gran escala.

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Bajo el nombre en clave de Sociedad Anónima Estatal de Metales no Ferrosos "Wismut"  (AG Wismut), se comenzó la explotación de los ricos yacimientos de mineral de uranio, en parte en las viejas zonas mineras, en parte, en nuevos profundos pozos en la parte occidental de Erzgebirge.

Con la extracción de uranio, que comienza en 1946, el Erzgebirge sajón experimentó un período minero excepcional. Esta minería, operada en medio de una zona de alta densidad que   empleaba a cientos de miles de mineros, era única en el mundo.

Transformó la región de formar perdurable. Por tercera vez en la historia, miles de personas llegaron a Erzgebirge con el fin de construir una nueva vida.

En los primeros años, se reclutaron presos políticos y reclusos comunes para la minería de uranio, pero los beneficios, como un mejor suministro de alimentos y bienes de consumo, los salarios más altos y mejores servicios de salud, atrajeron a numerosos voluntarios al Erzgebirge sajón.

Se desarrolló, bajo el control de la AG Wismut, "un Estado dentro del Estado" de la nueva República Democrática Alemana,  con su propia organización partidaria y de seguridad, con propios transportes y servicios públicos.

En 1946, se produjeron solamente 15,7 toneladas de uranio, un año después, 145 t. El 29 de agosto de 1949, se logró la explosión de la primera bomba atómica soviética, cuya construcción sólo fue posible gracias al uranio extraído en Erzgebirge. La AG Wismut se convirtió en la más importante productora de uranio en la esfera de la URSS.

Los centros de la minería de uranio fueron inicialmente las zonas mineras históricas alrededor de las ciudades de Johanngeorgenstadt, Schneeberg y Schlema.

Johanngeorgenstadt se convirtió en uno de los centros mineros de uranio más importantes de la parte alemana de Erzgebirge. La intensidad de la minería significó que muchos yacimientos se agotaran en un tiempo muy corto, pero se incluyeron otros depósitos.

En Turingia, en la zona de Ronneburg, los geólogos de la AG Wismut encontraron otros yacimientos de mineral de uranio, que también podría ser extraído. De este modo, la minería se fue trasladando cada vez más de Erzgebirge a la vecina Turingia.

Entre tanto, en 1954, la AG Wismut se transformó de una sociedad puramente soviética a una soviético-alemana (SDAG). Hasta 1953, las ganancias de la SAG Wismut se enviaron a la Unión Soviética en calidad de reparaciones. Hasta este tiempo, ya se habían extraído cerca de 10.000 toneladas de mineral de uranio.

Con el final de la RDA y la incorporación de los estados de Alemania Oriental a la RFA, después de 1990 se paralizó la actividad minera de la SDAG Wismut. Por un lado, ya no se necesitaba uranio en grandes cantidades, por otro, la minería sajona de uranio era poco rentable en el mercado libre. Después de los cambios políticos, la Wismut GmbH, ahora propiedad del gobierno federal, se abocó a un saneamiento sin precedentes de los restos heredados de instalaciones y plantas de procesamiento de uranio.

Hasta 1990, en Schlema y Poehla todavía se extrajo mineral de uranio. En total, la AG Wismut extrajo en Alemania Oriental un total de 231.000 t de mineral de uranio. Una gran parte provino de los yacimientos de Erzgebirge.

Después del final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945-1946, con el restablecimiento de Checoslovaquia, se produjeron expulsiones, deportaciones o traslados de habitantes alemanes del Erzgebirge bohemio, e inmigración y asentamiento de checos en la región.

Inmediatamente después de la guerra, todas las minas fueron nacionalizadas y se prohibió la actividad privada en esta rama de la economía. En las décadas de los años 50 y 60, se exploró nuevamente la mayor parte de los yacimientos conocidos el Erzgebirge bohemio, y en algunos de ellos se reanudó la extracción.

Un papel muy específico en la historia de la minería de la posguerra jugó la minería del uranio. En mayo de 1945, las minas de Joachimsthal fueron asumidas por el Estado checoslovaco. Ya el 11 de septiembre 1945, fueron ocupadas por los soldados del Ejército Rojo, todo organizado desde su comando en la ciudad alemana de Annaberg. La ocupación incluyó Joachimsthal y las zonas adyacentes de Annaberg y Johanngeorgenstadt.

Después de intensas actividades de reclutamiento, gradualmente fueron llegando a Joachimsthal mineros,  pero también nuevos colonos de toda Checoslovaquia. A fines de 1947, trabajaban aquí alrededor de 3.750 personas.

Pero incluso este aumento en la fuerza de trabajo no fue una garantía para el aumento considerable de la producción, según los planes que tenía la Comisión de Jáchymov.

Hasta antes de febrero de 1948, los prisioneros de guerra alemanes, transportados desde la URSS, "cumplían su servicio" en las empresas de propiedad estatal Jáchymovské doly (en total 12.000 personas; a comienzos de 1949, empezó la "deportación" paulatina a Alemania).

En las minas se construyeron campos de prisioneros, cuyo régimen interno y cuestiones organizativas de los empleados eran controlados por los órganos de seguridad soviéticos.

A partir de febrero de 1948, después de la toma del gobierno por el régimen comunista, en las minas de Joachimsthal comenzó un aumento de extracción de mineral, que en la historia de la minería checa no tiene precedentes.

La mano de obra para Joachimsthal se garantizó entonces con la ayuda de campos de concentración de reclusos, que se construyeron al lado de las minas de uranio. De esta época, da fe todavía la Torre Roja de la Muerte (Roter Turm des Todes). De la zona se extrajeron más de 8.000 toneladas de uranio, 7.200 toneladas de las cuales, bajo la dirección de la empresa estatal Jáchymovské doly. Después de la Segunda Guerra Mundial, se buscaron brevemente materiales radiactivos no sólo en el área de Joachimsthal, que también incluye Abertham, sino también en otras áreas, como en Gottesgab, Kupferberg, Preßnitz, Frühbuß y Bleistadt, pero con muy poco éxito.

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